POR JOSÉ SÁNCHEZ

CICLONOTICIAS.NET

Con la conclusión de las competencias de remo y canotaje en el lago de la presa de Rincón, en Bonao, provincia Monseñor Noel, también llega el momento de hacer balance de lo que significó para esta provincia haber sido subsede de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe.

El resultado es altamente positivo. Durante varios días, Bonao fue escenario de un espectáculo deportivo de primer nivel, donde los mejores atletas de la región demostraron su talento en un escenario natural que despertó la admiración de competidores, entrenadores, delegados y visitantes.

El entusiasmo del público fue una de las grandes notas de esta jornada. La asistencia de los aficionados creó un ambiente de respaldo y celebración que motivó a los atletas y dejó claro que la provincia tiene la capacidad y el interés para albergar eventos deportivos de gran magnitud.

En el plano competitivo, la República Dominicana también tuvo motivos para celebrar. Las siete medallas conquistadas en ambas disciplinas con cuatro en remo, tres de plata y una de bronce, además, tres en canotaje, entre las que se destacan dos de plata y una bronce, las que representan un importante avance para estos deportes y una base sólida para seguir creciendo en el ciclo olímpico.

Sin embargo, el legado más importante va mucho más allá del medallero, Bonao cuenta ahora con utilería y equipamiento que servirán para impulsar el desarrollo del remo y el canotaje, permitiendo que decenas de niños y jóvenes puedan iniciarse y destacarse en estas disciplinas.

Del mismo modo, atletas, entrenadores, y técnicos dominicanos acumularon una valiosa experiencia organizativa y competitiva al ser parte de un evento del más alto nivel regional. Como provincia ecoturística, Monseñor Noel también salió fortalecida.

Las delegaciones internacionales conocieron la belleza natural del lago de la presa de Rincón, un escenario privilegiado para la práctica de deportes acuáticos, además de apreciar las mejoras realizadas en la carretera de acceso, cuya rehabilitación facilitó el desplazamiento hacia la sede de las competencias.

Los Juegos dejan una enseñanza clara: cuando existe voluntad, organización y trabajo conjunto, el deporte se convierte en una herramienta para promover el desarrollo, el turismo y el orgullo de una comunidad.

Las medallas quedarán para la historia, pero el verdadero triunfo de Bonao será el legado que permanece: mejores instalaciones, más oportunidades para la juventud, mayor proyección internacional y la satisfacción de haber demostrado que la provincia está preparada para recibir grandes eventos deportivos.

Ese es el oro más valioso que dejaron el remo y el canotaje en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe.

El autor es Cronista Deportivo

Reside en Bonao, provincia Monseñor Nouel

Agosto 10, 2026